Uno de los peligros de la oración es la rutina. En la rutina nos sentimos con seguridad, pero también puede conducirnos al abandono, a la pereza y a una pérdida total de significado de lo que realizamos.
La litúrgica católica, es rica en simbolos, oraciones, tiempo, métodos de oración, signos... Todo ello hace que sumergirnos en el misterio Trinitario sea un poco más facil. Así también una ayuda para no caer en la rutina, pueden ser los tiempos litúrgicos, que hace ilusionarnos, prepararnos mejor en los tiempos fuertes y vivir más intensamente las grandes solemnidades cristianas, especialmente pascua y navidad.
Hoy os dejo como regalo una oración para rezar en el Adviento. Espero que os guste, os sea de provecho y pidais también un poco por vuestro bloggero
Feliz día a todos
Te damos gracias Padre,
por Jesús, tu Hijo.
Aquel que esperaron todos los profetas,
aquel que Juan Bautista proclamó ya próximo,
aquel que la Virgen llevó en su seno
con inefable amor de madre,
viene ahora entre nosotros
para plantar en nuestro mundo vida y esperanza.
Enséñanos Padre, a preparar sus caminos;
enséñanos a reconocerlo
en cada persona y en cada acontecimiento
y sobre todo en los pobres
y en todos los necesitados de liberación;
enséñanos a descubrirlo muy cercano,
muy dentro de nosotros,
en la oración confiada.
Padre, a ti levantamos nuestro corazón:
transfórmanos, renuévanos,
haz brillar tu rostro sobre nosotros.
Padre danos tu amor.
por Jesús, tu Hijo.
Aquel que esperaron todos los profetas,
aquel que Juan Bautista proclamó ya próximo,
aquel que la Virgen llevó en su seno
con inefable amor de madre,
viene ahora entre nosotros
para plantar en nuestro mundo vida y esperanza.
Enséñanos Padre, a preparar sus caminos;
enséñanos a reconocerlo
en cada persona y en cada acontecimiento
y sobre todo en los pobres
y en todos los necesitados de liberación;
enséñanos a descubrirlo muy cercano,
muy dentro de nosotros,
en la oración confiada.
Padre, a ti levantamos nuestro corazón:
transfórmanos, renuévanos,
haz brillar tu rostro sobre nosotros.
Padre danos tu amor.



